La importancia de aumentar nuestros niveles de colesterol

La importancia de aumentar nuestros niveles de colesterol

* El colesterol * finalmente se elimina oficialmente de Naughty List. El gobierno de EE. UU. Finalmente ha aceptado que * colesterol * no es un _nutriente de preocupación_. * haciendo un giro en U * sobre sus advertencias para que nos mantengamos alejados de los alimentos ricos en colesterol desde la década de 1970 para evitar la enfermedad cardíaca y las arterias obstruidas.
Esto significa que los huevos, la mantequilla, los productos lácteos enteros, las nueces, el aceite de coco y la carne ahora se han clasificado como * seguros * y se han eliminado oficialmente de los _nutrientes de la lista_ de preocupaciones.
El Departamento de Agricultura de los EE. UU., Que se encarga de actualizar las directrices cada cinco años, declaró en sus conclusiones para 2015: “Anteriormente, las Pautas alimentarias para los estadounidenses recomendaban que la ingesta de colesterol se limitara a no más de 300 mg / día.
“La DGAC 2015 no presentará esta recomendación porque la evidencia disponible no muestra una relación apreciable entre el consumo de colesterol en la dieta y el colesterol sérico (en sangre), en consonancia con la AHA / ACC (Asociación Estadounidense del Corazón / American College of Cardiology)
El Comité Asesor de Pautas Alimentarias, en respuesta, ya no advertirá a las personas contra el consumo de alimentos ricos en colesterol y, en cambio, se centrará en el azúcar como la principal sustancia de la preocupación alimentaria.
El cardiólogo estadounidense Dr. Steven Nissen dijo: “Es la decisión correcta”. _Hemos equivocado las pautas dietéticas. Han estado equivocados durante décadas_ “.
Cuando comemos más alimentos ricos en este compuesto, nuestros cuerpos producen menos. Si nos privamos de alimentos ricos en colesterol, como huevos, mantequilla e hígado, nuestro cuerpo se acelera.
La verdad real sobre el colesterol. La mayoría del colesterol en usted es producido por su hígado. Tu cerebro está compuesto principalmente de colesterol. Es esencial para que las células nerviosas funcionen.
El colesterol es la base para la creación de todas las hormonas esteroides, incluidos el estrógeno, la testosterona y los corticosteroides.
* El colesterol alto en el cuerpo es una indicación clara que muestra que el hígado del individuo goza de buena salud. *
El Dr. George V. Mann, director asociado del estudio Framingham para la incidencia y prevalencia de la enfermedad cardiovascular (ECV) y sus factores de riesgo, afirma:
 _Las grasas saturadas y el colesterol en la dieta no son la causa de la enfermedad coronaria. * Ese mito es el mayor engaño del siglo, quizás de cualquier siglo * _
* El colesterol es la estafa médica más grande de todos los tiempos *
No hay tal cosa como * colesterol malo *
Entonces puede dejar de tratar de cambiar su nivel de colesterol. Los estudios demuestran sin lugar a dudas que el colesterol no causa enfermedades del corazón y no detendrá un ataque cardíaco.
* La mayoría de las personas que tienen ataques cardíacos tienen niveles normales de colesterol. *
NUESTRO CUERPO NECESITA 950 mg DE COLESTEROL PARA EL METABOLISMO DIARIO Y EL HÍGADO ES EL PRINCIPAL Productor. SOLAMENTE EL 15% DEL COLESTEROL ESTÁ SIENDO DONADO POR LA COMIDA QUE COMEMOS.
Si el contenido de grasa es menor en nuestros alimentos que comemos, nuestro hígado
Tengo que trabajar más para mantener el nivel en 950 mg.
* Si el nivel de colesterol es alto en nuestro cuerpo, muestra que el hígado está funcionando perfecto. *
Los expertos dicen que no hay nada como LDL o HDL.
 * El colesterol no se encuentra para crear bloque en ningún lugar del cuerpo humano *.

 

 

Esta noticia nos congratula ya que en el año 2014 mostrábamos en la sección de noticias de nuestra web las falacias vertidas sobre el colesterol y su papel en nuestro organismo. En relación a dicho tema exponíamos:

El colesterol malo es un factor de riesgo bien conocido para el infarto y otras enfermedades vasculares. Pero un equipo internacional dirigido por Carlos Enrich, de la Universidad de Barcelona, le apunta ahora también como un probable responsable de las metástasis, las réplicasde un tumor en otros órganos que suelen matar a los pacientes de cáncer. En modelos celulares del cáncer humano, los científicos demuestran que el colesterol malo (LDL, o lipoproteínas de baja densidad) estimula a las células cancerosas a moverse y diseminarse. A la inversa, el colesterol bueno (HDL, o lipoproteínas de alta densidad) se opone a esos mismos mecanismos moleculares. El trabajo indica una nueva estrategia contra la metástasis, el verdadero verdugo de las personas con cáncer.

“La metástasis es uno de los grandes asuntos que hacen el cáncer tan difícil de tratar”, dice Enrich, “y los investigadores reconocen desde hace tiempo que un mejor entendimiento de la diseminación del cáncer puede darnos la oportunidad de mejorar el tratamiento del cáncer”. Enrich ha dirigido un equipo del departamento de Biología Celular de la Universidad de Barcelona y otros institutos de la misma ciudad, junto a las universidades de Sidney, Brisbane y Nueva Gales del Sur en Australia, Atenas y Hamburgo. Los 22 investigadores publican el trabajo en Cell Reports.

Las células del cuerpo humano se unen a sus vecinas mediante unas proteínas de su membrana llamadas integrinas. “Funcionan como un velcro”, explica Enrich. Las diferentes configuraciones de ese velcro, sin embargo, también están implicadas en la diseminación de las células cancerosas desde su tumor original hasta otros tejidos vecinos, o a otros órganos lejanos a través de la sangre o el circuito linfático (de ahí el frecuente interés de los médicos por examinar los nódulos linfáticos). Las integrinas tienen un papel esencial en la capacidad de esas células viajeras para adherirse a los nuevos órganos e invadirlos.

Y es justo ahí donde interviene el colesterol: en el tráfico intracelular que determina qué integrinas y cuántas se integran en la membrana de la célula cancerosa. “Lo que más nos interesó es que el colesterol, una de las principales grasas de nuestro cuerpo, se revelaba como necesario para mantener las integrinas en la superficie de las células cancerosas”, explica Enrich sobre la génesis de su trabajo. “Pero hasta ahora no se sabía de dónde venía ese colesterol, ni cómo se le podría manipular para ayudar en el tratamiento del cáncer”. Esto es lo que aclara la nueva investigación.

El colesterol es insoluble en la sangre, como cualquier grasa es insoluble en agua. Para viajar por la sangre tiene que unirse a complejos de proteínas, formando lipoproteínas (grasas unidas a proteínas), que vienen en dos modelos: las de baja densidad (LDL) transportan el colesterol recién sintetizado en el hígado hasta otros órganos; las de alta densidad (HDL) retiran el exceso de colesterol de esos órganos y lo devuelven al hígado. Idealmente, el hígado se entera así de que ya sobra colesterol y deja de sintetizarlo, o incluso empieza a degradarlo.

Los términos malo (LDL) y bueno (HDL) se acuñaron en el contexto de la enfermedad cardiovascular, porque las LDL son la fuente primordial de colesterol para los depósitos escleróticos que van obturando las arterias. Las HDL no solo evitan servir colesterol a esos depósitos, sino que lo retiran de ellos en ciertas condiciones.

Pero ahora, curiosamente, los términos bueno y malo se pueden extender al ámbito completamente distinto de la metástasis tumoral. También ahí, por lo que indica la investigación de Enrich y su equipo, el colesterol malo (LDL) estimula la capacidad invasiva de las células cancerosas, mientras que el bueno (HDL) la reduce. Parece ser que, en este asunto al menos, el que es bueno, lo es en cualquier parte.

Componente básico de la membrana

“Nuestro trabajo está aún lejos de la aplicación clínica”, admite el director del estudio, Carlos Enrich, “aunque hay médicos interesados en el hospital; una idea bastante obvia serían las terapias combinadas con estatinas (fármacos anticolesterol), ya que estas moléculas están comercializadas para bajar sobre todo el colesterol malo (LDL); pero de momento son solo ideas”. Y en el caso de pacientes que además del cáncer tengan un historial cardiovascular, habría que personalizar con mucha finura los protocolos.

“Mucha gente se ha preocupado por el efecto de los niveles de colesterol fuera de la célula”, añade Enrich, “pero ha habido muy poca investigación sobre lo que hace dentro de la célula, que parece ser un control muy fino, muy sofisticado, del tráfico vesicular”. La célula posee una red de extraordinaria complejidad que conecta su membrana externa —su interfaz al entorno— con las vesículas, o esferitas de membrana, que se desprenden hacia dentro cada milisegundo y transportan su carga hacia las redes de cisternas cercanas al núcleo celular, como el aparato de Golgi y el retículo endoplásmico. Que el colesterol bueno, en el sentido cardiovascular, siga siendo bueno para frenar la invasividad de la célula cancerosa, debe considerarse por ahora una casualidad.

En cualquier caso, el científico de Barcelona recuerda que el colesterol es un componente esencial de la membrana de las células humanas, y que por tanto las células cancerosas —que proliferan deprisa— necesitan mucho colesterol para prosperar. La grasa más amada y odiada por los cardiacos se ha abierto un camino en oncología.

 

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